"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

sábado, 26 de diciembre de 2015

Los minutos de una eternidad

Hoy te vi entre la gente, rubia, igual que entonces. Ya sé que no eras tú, pero te vi entre el tumulto tan solo un segundo, cruzando como un ave migratoria, lo justo para quemarme las retinas y encogerme el corazón de un zarpazo. Y allí me quedé paralizado, como un pez perdido en mitad de la corriente marina que desbordaba las aceras.
Será esta maldita niebla que se incrusta debajo de las uñas y en el reflejo de los escaparates. La ciudad se llena de fantasmas que la recorren y gritan con tu voz en todas las plazas, y me torturan con el eco de tu risa que se clava y perfora mis sienes.
Se me caen de la memoria los recuerdos y todo el suelo se llena de trozos de ti: manos, labios, cuello, lengua...
No puedo evitar soñarte; habitarte entre susurros y deslizar mis dedos, por tu vientre, hasta hundirme en ti. No dejo de oír mi nombre retumbando en tu paladar, en la respiración cortada, pidiéndome que te abrazara hasta que dejaran de temblarte los huesos. Y maldigo por no poder arrancarte las ganas sobre mi colchón, saltar las alambradas y escapar a islas desiertas. Persigo tu rastro y las avenidas se llenan de fina arena de playa, de horizontes rendidos al anochecer que brillan en el vaho de los cristales. Te descifro como un loco desnudo que recorre las orillas, sobre el paisaje sereno del mapa que señala tu cuerpo salpicado de lunares.
Dijiste que todavía teníamos unos minutos... y yo, quise una eternidad.
Me dejaste escrito que deseabas repetir; y te marchaste...
Y la vida, y el tiempo, se me antojaron injustos una vez más, una vez más.

(texto de Suso imagen de google)

lunes, 14 de diciembre de 2015

Conjugar



Por muchas bocas que bese
siempre tu nombre me viene a la lengua;
y se me enreda de tal manera 
que termino conjugandolo como un verbo 
en todos los tiempos y modos posibles...

(texto de Suso imagen de google)