"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

domingo, 26 de abril de 2015

Los amores equivocados


A veces piensas que él era el amor de tu vida

—lo sabes ahora y lo sabías entonces—
porque te hacía ver las habitaciones vacías pintadas de veranos
y las ventanas se llenaban de vaho al chocar los deseos sobre el colchón
y el corazón te estallaba al pronunciarte en dos palabras
olvidando los fracasos y enterrando las nostalgias...
Pero te empeñaste en amontonar más cuerpos sobre tu cama
y después dejarlos esparcidos por la primavera
como un reguero de mutilados trozos de carne:
labios, ojos, manos, lenguas...
Los que compartieron tus sudores, tus ritmos, tus sonidos,
los que duraron horas, minutos, segundos...
Incluso a los que saboreaste siendo ya un cadáver
sin opción alguna a enamorarse
—desguazadas las almas antes de empezar—
sobre un temblor revuelto de sábanas.
Y vuelves a pensar que entre toda esa tormenta
de pieles candentes y rostros de paso...
Él, era distinto...
Porque te dibujó un mundo diferente en las pupilas
donde todas las calles llevaban al centro
y en todas las plazas rompía el rumor del mar.
A veces piensas que él era el amor de tu vida
lo sabes ahora y, lo verdaderamente triste,
lo sabías entonces.

(Texto de Suso. Imagen tomada de Google autor Oli McAvoy)