"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

lunes, 7 de octubre de 2013

Disección del oscuro lunes

Odio los lunes. Los lunes la rutina cuelga de los intestinos como una cadena que me hace ir encogido, atrofiado, arrastrando el cuerpo y los huesos por la aceras mojadas. Los lunes de otoño son lluviosos y me llenan de barro los bajos de los pantalones. Las nubes son de humo, rencores, alarmas y bengalas. Los neones de las tiendas no brillan como los viernes, los escaparates parecen desiertos y agonizan en sus oquedades. Me gruñen los perros callejeros y todos los semáforos están en rojo. Me entierran las cenizas de los recuerdos; se meten entre las sienes y se queda flotando todo el día, dentro, jodiéndome con su alegría imborrable y aborrecible de saber que no van a volver: veo a mi padre enseñándome a patear una pelota de cuero, las cuerdas de la primera guitarra, el garaje con el suelo lleno de nuestra ropa, las tizas en la pizarra, las hadas y las estrellas prendidas en los mechones de tu pelo...

Pero sobre todo no soporto los lunes porque apenas hay niños en las plazas, ni globos, ni comentas, ni ancianos en las esquinas maldiciendo viejos fantasmas, no hay abrazos en las estaciones de trenes ni huidas a ninguna parte. Hay más gente detrás de la linea roja de la cola del paro y ofertas de empleo para comerciales autónomos, miedo a volar en los aeropuertos, escarcha, voces olvidadas en Tinduf y el eclipse en el telediario con inocentes gaseados en Siria y accidentes en carreteras...

Los lunes el futuro trae las costillas rotas, el corazón de paso, y el terror de saberme perdido...

Lo único bueno que tienen los lunes es que al volver a casa sigues allí, esperando los treinta y cinco mil besos exactos que caben en tu cuello, haciéndome creer que los lunes es un día, como otro cualquiera, para empezar a soñar.

(Texto de Suso e imagen de google)

16 comentarios:

  1. Los lunes, ese cercano enemigo que nos toca afrontar cada semana, ineludible, perenne y tedioso. Al menos nos queda la esperanza de tener seis días más para llenarnos de coraje y, al llegar puntual ante nosotros, poder afrontarlo con una sonrisa. Eso marcará la diferencia.
    Y qué afortunados nos haces, en un lunes, al poder leer algo fresco, aunque lleno de rabia, pero no por ello falto de verdades...
    Abrazos,

    Sam

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  2. Lo malo no es un lunes. Lo malo es para aquellos para los que todos los días son lunes. Ojalá todo el mundo tuviera al volver, al menos treinta y cinco mil besos.

    Treinta y cinco mil abrazos.

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  3. Últimamente ando reconciliada con los lunes. Además, siento lástima por ellos. Alguno de los días debía cumplir el papel de ser el odiado, de dar inicio a una nueva semana, de interrumpir el descanso... y le tocó al lunes. Si no fuera así, sería el martes o el domingo, o el tan amado viernes.
    Otra razón más para querer al lunes es que sea capaz de generar un texto como éste, aunque obviamente es más mérito tuyo que del lunes.
    Siempre es un placer leerte
    Un abrazo

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  4. Querido amigo, yo detestaba los lunes hasta este que pasó, pues me trajo tus huellas y me dejó el aroma de antaño a poesía, amistad y al placer de escuchar a Ismael Serrano. Todo lunes tiene un sábado en la noche escondido en su ribera, sólo falta un amigo que venga y le ayude a salir fuera.

    Abrazos siempre

    Cecy

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  5. Basta ese gesto, un beso tan solo, de esa persona para que el peor de los días e, incluso, el más terrorífico de los lunes, puede tornarse en el más bello sueño por cumplir.
    Así, que las semanas tengas 7 lunes! :)

    Un besazo!

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  6. Cuando recalo en tu blog, estoy en casa...Ismael cantando y tus palabras haciendo surcos en el alma...Lo maravilloso de tus lunes es que son vísperas de besos y de alas al viento...¿Que mas podría dar la vida?...Yo por mi parte...vivo los lunes como domingos...pero es que ya voy pa los 50... un abrazo bien fuerte, hermano

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  7. Con tu sello inconfundible, un bello relato que fluye como la palabra, y tan bien hilada,

    que a partir de ahí, comienza una contemplando la foto y hasta se escucha la resonancia de las gotas de agua al caer, en un lunes tan vacío para ti, rechazado por los relojes, envuelto en las sombras de momentos que no olvidas, porque siguen perennes en tus recuerdos de niño… y no tan niño, como flores en las manos, llenas de nostalgia.
    Pero entre tanto fantasma, tú sabes que al llegar a casa, tienes esperando esos treinta y cinco mil besos exactos que caben en su cuello…(que ya son besos ¿ehhh?)

    No, no debe ser un día cualquiera ese lunes, que te invita a soñar, el más bello de los sueños, y a escribir tan magnífico escrito.
    Todo sigue, la vida también.

    Otro gran abrazo Suso.

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  8. Me encantan los lunes, martes... ahora que estoy jubilada para mi todos los días son domingos. Feliz fin de semana amigo.

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  9. Que hermoso día, día del cuello por besar....donde llegan tus besos en el exacto lugar y son bien recibidos para A M A R.
    Mis cariños para ti.
    mar

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  10. Muy bella entrada, enhorabuena. Un beso.

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  11. Suso:
    Y sin embargo, has logrado que vea los lunes con otros ojos, me gustó mucho este relato.
    Felicitaciones.
    Un abrazo.
    HD

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  12. Me ha encan
    tado leerte, el final ha sido esplédido, enhorabuena

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  13. Me ha encantado leerte, y el final espléndido.

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  14. Ah! Hermoso como todos tus versos. Hermosa la descripción para un día tan tedioso. Ojala todos tuviésemos alguien que espere esos 35 mil besos.

    Saludos Suso!

    Un abrazo.

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  15. Cualquier día es bueno para soñar. Un abrazo.

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Gracias por dejar tu huella en este horizonte.
Pasa, pasa... no te quedes inmóvil al borde del camino...