"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

martes, 17 de diciembre de 2013

Como siempre... (y felices fiestas)

Llega la Navidad. Es cierto que de nuevo se abren las heridas como grietas vivas en la tierra; y llueven las ausencias; y el eclipse de los recuerdos se agarra a los intestinos, como un cachorro recién nacido aferrándose a la vida. La ciudad se convierte en un gran glaciar azul, y entre luces de colores, placas de hielo flotan en las aceras y peatones malviven a la deriva escuchando villancicos como cantos de sirenas.

Pero lo único que tenemos ... es el tiempo que nos queda. Intacto e incierto. Y tú y yo ya no estamos para desperdiciarlo...

Por eso, tal vez sea el momento de soñar, aunque nos encañonen las nostalgias y se amontonen las facturas y los fracasos; y vivir estos días como fueron siempre:

Con el Capitán Haddock partiendo el turrón y contando chistes sin parar, mientras la abuela, que ya no oía bien, no paraba de reír y los ojos se le cerraban tanto que le desaparecían de la cara bajo el cristal de sus pequeñas gafas redondas. Con aquél niño que se levantaba en mitad de la noche cerrada y emprendía la mayor de las aventuras avanzando por el pasillo, temblando, sin saber lo que haría si descubría a los Reyes Magos asaltando su salón atrincherado de regalos. 
O tal vez vengas tú, a esperarme a la salida del trabajo como aquella vez, con el abrigo rojo y el ansia de morderme los labios y encajar las bocas, mientras la gente nos miraba como diciendo: “¿Qué hacen esos dos amándose en un lunes tan crudo como este?”. 

Y es que a veces las cosas buenas se desnudan ante nuestra ventana y no las vemos. Llegan nuevos habitantes, como hace unos pocos días lo hizo el precioso Arán; hay verbena en la plaza, y una voz querida te dejó un mensaje en el contestador; hasta nos prometemos viajes y dietas para el próximo año que no cumpliremos.... pero eso no importa; ¡estamos vivos, maldita sea!; y esta historia nos pertenece... Tantas cosas seguirán pasando...


¡Felices fiestas! Intenten llevarlas de la mejor manera posible, hagan felices a los suyos aunque sea con poco, a los que están y a los que partieron a la ciudad definitiva.
Nos encontraremos el próximo año, haciendo camino... como hoy, como siempre...

(Texto de Suso imagen de google)

viernes, 22 de noviembre de 2013

Ausencias














Te fuiste.
Aquella noche que llovían zafiros afilados y sonaban las alarmas.
Hoy... te sigo un rato por mis recuerdos: 

Te encontré perdida,
como un marinero en tierra adentro,
confusa y desnuda en una calle llena de cristales.

Y así te amé. Te abracé hasta juntar tus trozos rotos.
Fuimos luciérnagas en llamas quemando Gran Vía.
Vaciaste mis cajones, los llenaste de semillas,
crisálidas, estambres... y dibujaste la primavera en tu vientre.
Atravesaste la aurora, tumbada sobre mi pecho.
Señalabas el rumbo a nuestro destino, y yo loco,
dejándome despeinar por el verano, por tus labios de luz,
por tus dedos bajo las arrugas de mis pantalones de lino.
—Háblame del Sur y de los desiertos lejanos donde vas a llevarme —decías.
Y yo te susurraba, mirando el solsticio nacer en tu ombligo.
Sólo a ti te quise por fuera y por dentro.

Te fuiste.
Bajaste las persianas y el cielo se llenó de barro y mercurio.
Hace tanto de aquello... Y mi memoria aun no se acostumbra,
se encharca de carencias y a veces te evoca.
Pero sólo es un rato. Después, te haces humo,
y puedo maldecirte y borrar tus mensajes del contestador,
cuando me miento imaginando que, a ti también, te estrangula mi ausencia.

(Texto de Suso imagen de google)

domingo, 3 de noviembre de 2013

Instantánea de travesía de otoño

Los días van pasando. Con tu presencia todo se hace más fácil. Los días desnudos y febriles de noviembre nos traen otro manojo de malas noticias, que como caídas a plomo de las ramas junto a las hojas muertas, se esparcen por las aceras y se pegan a la humedad de la escarcha: lloran las madres de las víctimas del terrorismo indignadas; una nueva marea de estudiantes choca contra las costas en protesta de la educación, que agoniza como una sirena varada lamiendo el agua con la punta de la lengua, sin poder moverse; y nuevos despidos masivos ante la puerta de una gran fábrica. Nuestro país descarrila como una máquina descontrolada en una vía muerta.

Y seguimos vivos. Es cierto que un poco perdidos, como esa maleta abandonada en el aeropuerto que da vueltas en una cinta, imaginando una huida. Pero vivos, oye, que no es poco.

Te decía que por lo menos nos queda la esperanza, porque cuando te arranco la ropa y te beso por fuera y por dentro, el mundo duele, pero menos. Nos enterramos bajo el oleaje de las sábanas y nos aferramos a la conjugación de lenguas, el encajar de bocas, la inspiración, la métrica, la palpitación y la extenuación de cuerpos y pieles. Entonces me siento como un grumete, trepando por el velamen blanco de un barco, bajo un cielo borrascoso que amenaza tormenta. Sin duda, navegamos una dura y larga travesía de otoño, con los bolsillos llenos de arena y un agujero en el alma.
Pero pronto avistaremos el destino. Es bueno tener a mano una vieja canción de esperanza de Silvio, un verso de Octavio Paz, una instantánea de Capa… Y algunos recuerdos: un estruendo de risas, calles adoquinadas que traen tu nombre al paladar, la ropa mojada, toda América Latina en el hueco de tus pechos, las agujas de luz sobre los viejos muros, las urgencias y las ansias por amar, el futuro prendido en nuestras ventanas…

Así seguimos avanzando, adelante siempre (no conozco otro modo) en este espejismo cruel de realidad. Nos levantaremos cada mañana con la certeza de sonreír, repasaremos viejas consignas, gritos de revolución, y te dibujaré unos bocetos para nuestra historia, será la más bella, ya lo verás…

Te avisaré cuando llegue.
No olvides dejar las puertas abiertas y los sueños tendidos al sol.

Tu querido habitante

(Texto de Suso imagen de google)

lunes, 7 de octubre de 2013

Disección del oscuro lunes

Odio los lunes. Los lunes la rutina cuelga de los intestinos como una cadena que me hace ir encogido, atrofiado, arrastrando el cuerpo y los huesos por la aceras mojadas. Los lunes de otoño son lluviosos y me llenan de barro los bajos de los pantalones. Las nubes son de humo, rencores, alarmas y bengalas. Los neones de las tiendas no brillan como los viernes, los escaparates parecen desiertos y agonizan en sus oquedades. Me gruñen los perros callejeros y todos los semáforos están en rojo. Me entierran las cenizas de los recuerdos; se meten entre las sienes y se queda flotando todo el día, dentro, jodiéndome con su alegría imborrable y aborrecible de saber que no van a volver: veo a mi padre enseñándome a patear una pelota de cuero, las cuerdas de la primera guitarra, el garaje con el suelo lleno de nuestra ropa, las tizas en la pizarra, las hadas y las estrellas prendidas en los mechones de tu pelo...

Pero sobre todo no soporto los lunes porque apenas hay niños en las plazas, ni globos, ni comentas, ni ancianos en las esquinas maldiciendo viejos fantasmas, no hay abrazos en las estaciones de trenes ni huidas a ninguna parte. Hay más gente detrás de la linea roja de la cola del paro y ofertas de empleo para comerciales autónomos, miedo a volar en los aeropuertos, escarcha, voces olvidadas en Tinduf y el eclipse en el telediario con inocentes gaseados en Siria y accidentes en carreteras...

Los lunes el futuro trae las costillas rotas, el corazón de paso, y el terror de saberme perdido...

Lo único bueno que tienen los lunes es que al volver a casa sigues allí, esperando los treinta y cinco mil besos exactos que caben en tu cuello, haciéndome creer que los lunes es un día, como otro cualquiera, para empezar a soñar.

(Texto de Suso e imagen de google)

jueves, 22 de agosto de 2013

El extraño odio del cuerpo ausente

Te brillaban los ojos cuando te escribía notas en papel. El mundo sólo existía cuando te sentabas sobre mis rodillas. La sonrisa que tuve perdida... estallaba detrás de tus pupilas.


Parece que fue ayer...
Y algunos recuerdos todavía saltan sigilosos y traicioneros como un ladrón por encima de las tapias.
Contigo era como lanzar una moneda: un día era cara y nos arrancábamos el deseo de los cuerpos sobre el sofá, otro era cruz y esquivabas la piel presa de tus miedos.
Ingenuo, yo soñaba que aquella perversa moneda quedara de canto para hacer posible aquella historia.
Te lloré veinte veces, entre acordes desafinados y viejos poemas de Neruda.
Después te odié, cuatro o cinco veces más.
Te hiciste mía sin nunca serlo.
Volamos a trompicones, apenas a un palmo del suelo, torpes como las aves recién nacidas con las alas atrofiadas. Nunca viajamos a ninguna parte. Supongo que uno quiso y otro no.
El otoño pasó de puntillas por mi escalera y rompió todas las ventanas, las constelaciones y las promesas escritas en el vaho de sus cristales.
Culpaste al destino, la excusa más cobarde, antes de irte y dejar mi alma como un desguace mientras abrochabas los botones de mi camisa por última vez.

Nunca vuelvas a presentarte en mi boca. Ni se te ocurra.
Porque si vuelves, voy a maldecirte, antes de morderte los labios y el cuello con dentelladas, a quemarropa,  y hacerte mía para siempre.

(Texto de Suso imagen de google)

martes, 30 de julio de 2013

El hombre que se agarraba a su mirada

Desde las alturas divisa las arterias y las cicatrices de la ciudad. Un inmenso mar de luciérnagas se agranda en la ventanilla. Al tomar tierra le asalta el terror al aeropuerto, al zarpazo de las despedidas, a no encontrarla entre la gente... por fin la ve... pero se esquivan los labios...

El metro recorre las tripas de asfalto camino de casa. Atisba su reflejo en el cristal, se agarra a su mirada como el que lo ha perdido todo. En la penumbra del vagón, va a tientas, mecido en el miedo del vértigo, como ave solitaria y perdida entre  los truenos, siguiendo una estela de constelaciones en sus pupilas, un verbo de Benedetti, un acorde de Silvio... pero ya no se buscan. Ella lleva la cabeza puesta en playas perdidas, encallada en sus sueños de arena, de anémonas, de un horizonte azul turquesa. Ya no son los niños que se prometieron crecer para escapar. Olvidaron la revolución ,las consignas, el palpitar en los dedos en una caricia... arrollados por la espuma de la rutina...
El temblor metálico del suelo la rescata del letargo, se rompe el océano como trozos de espejo. La realidad le corta los párpados, como un bisturí afilado, de un solo tajo. El mundo gira en este instante… y están tan perdidos....

Pero el amor siempre nace en verano. Y el viejo Madrid arde. En la calle una tormenta eléctrica pinta el cielo de barniz y plomo mientras llueve un pesado bochorno quemando las aceras. 
Empecemos de nuevo, ¡maldita sea!. Viajemos en ida y vuelta sin un mañana. Volvamos a atragantarnos con la risa, a gritar, a tocarnos por dentro y arrancarnos el deseo de los cuerpos. Porque en un segundo todo es posible. Y estamos vivos.

(Letra de Suso imagen de google)

jueves, 11 de julio de 2013

Tenue calma
















Me cruza la mente como una bandada de aves...
Lo veo en todas partes...
Aquél puerto pesquero ennegreciéndose, engullido en la tarde,
mientras las luces del paseo temblaban y comenzaban a iluminarse.
Bailaban las barcas amarradas, palpitando
como labios adolescentes, sobre pequeñas dunas rizadas,
como corchos cobrizos flotando sobre un espejo roto de agua.
Atrapados en los jirones de salitre y de las nubes bajas
contemplábamos el ciclópeo horizonte... sin hacer nada...
Dejándolo girar hasta que nos vencieran las ganas.
Nunca encontré en otro rincón del mundo,                                                                                      enredado en tus pupilas de óleos, tanta calma.

(Texto de Suso, imagen de google de iaph.es)


martes, 11 de junio de 2013

Letras para un futuro habitante

No sé muy bien cómo empezar puesto que aún no nos conocemos, pero puedo contarte que vendrás en época fría. Es posible que el viento y los truenos estallen contra tu ventana y el horizonte se encuentre perdido y difuso al fondo de un cielo revuelto. Pero ya verás, notarás el olor a salitre cuando la lengua del mar besa las orillas, también el de las trufas y el cabello de ángel, y sobre todo el calor de la piel abrigándote, por vez primera, en el abrazo sobre el pecho cálido de tu madre.

Traerás el pelo ondulado y oscuro enredado en el invierno, con las pupilas negras en llamas, mirarás un futuro incierto que a tu lado, será más claro y más limpio. Tendrás suerte, eso ya te lo puedo decir, junto a ti sonreirán rostros humanos y alegres de familiares y amigos que te enseñaran a batir las alas y a conjugar los verbos. 
Tal vez te asuste la palabra guerra; crisis; corrupción; hambre... te confieso, que a veces, a mi también me da miedo vivir, pero entonces sentirás el rumor en las plazas, las voces del pueblo que nunca callan, dispuestas a teñir de color el porvenir.

Y en tus manos se posarán las agujas de sol, las crisálidas, te verás crecer como el relámpago en el reflejo del espejo, surcarás con tus dedos el vaho de los cristales, escucharás las mas bellas melodías, pisarás arena fina de playa, correrás con las rodillas despellejadas de tanto caerte... serás... lo que quieras ser.


Hoy quise dejarte unas letras, sobre este mundo al que vas a llegar, pero no me hagas mucho caso, porque tú... lo puedes cambiar...

A Martulina, con todo mi cariño. ( a su pareja, familiares y amigos. Enhorabuena!)
(Texto de Suso imagen de google)

domingo, 19 de mayo de 2013

Mentirle al calendario y al reloj...


Tu y yo somos otros... Y maldigo el tiempo que nos cogió a traición y nos sacudió como un péndulo. Allí vuelvo, pero sólo quedan calles viejas y desiertas, bajo los latigazos de un sol mudo que golpea vertical sobre las espaldas de los ancianos cansados, que observan el abrazo de la vejez, a la sombra de las esquinas. Las verdes huertas son pastos amarillentos y la ajada carretera que tantas veces nos trajo por el camino de regreso, parece una serpiente muerta estirada entre trigales secos y encinas dispersas.

Pero fue allí donde, una vez, el amor encañonó el alma, y agosto se convirtió en un cielo cobalto y abierto en alta mar, en una marea que besa las orillas de un verano adolescente. Nos quisimos a quemarropa. Ni más ni menos. Y mientras observo tu desvencijada puerta, el corazón resiste al eclipse de tu recuerdo, niña, te metes en mi hasta despellejarme cada detalle difuso que creí olvidado. Consigues que te nombre, en los mismos lugares en que te amé.

Pero ya te decía... que hemos cambiado... La plaza parece más pequeña y las cuestas empinadas, curiosamente, son más llanas. Ni la luna está tan cerca como para rozar las antenas metálicas de los tejados ocres. Será que los ojos son otros, ya perdieron el esmalte de los sueños de juventud. Todo es distinto... pero no todo está escrito...
Tal vez deberíamos buscarnos de nuevo en todas las ventanas abiertas. Subir a la azotea y salvar este mundo, enterrados entre las piernas el uno del otro … y mentirle al calendario y al reloj...

(Texto de Suso imagen de google)

martes, 16 de abril de 2013

Se acordará alguna vez...


¿Se acordará de mi alguna vez? Ella que dejó la casa muda, llena de nostalgia chocando contra las paredes como una marea espesa y encabritada. Y su vacío orbita abriendo cicatrices, como surcos de trigo, contra los cristales, mientras los días se apresuran dormidos y astillados.

¿Se acordará de mi alguna vez? Tal vez cruzando un semáforo en rojo, desabrochando un botón de su blusa, en el sonido del barrio al cruzar el portal en la mañana tibia o cuando el corazón se sabe perdido y acorralado contra los recuerdos.

¿Se acordará de mi alguna vez? Cuando se quema la tarde y se destiñe en las pupilas el rastro de la infancia, en los tejados malvas del pueblo, en el vértigo de la piel erizada y el deseo prendido de sus pestañas. En el miedo feroz a amarse sin tregua, al borde de la despedida, justo antes de que fuese demasiado tarde.

¿Se acordará de mi alguna vez? Cuando hable de amor y el silencio le truene en los huesos, sabiendo que nuestra historia fue como un cuento, aunque al final, el alma se nos desmontara por piezas, como en un desguace.  

(Texto de Suso imagen de google)

domingo, 17 de marzo de 2013

Y si la vida...(fue/es/será)


Es domingo y el cielo de marzo, cargado de lluvia, se rinde y nos da una tregua. Entre sus jirones de nubes se abre un pedazo azul cobalto recordándome el camino de regreso. El pueblo huele a tierra mojada, a cal, a verdes huertas y a café de puchero, mientras gruñen los perros callejeros al fondo de la cañada. Lejos queda en el tiempo la sombra del niño que fui. Y me cruzan por la mente todos los recuerdos, como una triste bandada de aves perdidas. Allí está padre de nuevo, sentado en el umbral de la vieja casa, con una sonrisa ancha emergiendo entre su barba, mientras lee el periódico deportivo. Y la abuela viene de la compra, con los ojos pequeñitos, escondiéndolos de las agujas del sol de agosto.

Fue otro tiempo. Los cuerpos han cambiado y los pequeños envejecieron perdiendo la brújula y el rumbo a el país de Nunca Jamás. Muchos emigraron a las grandes ciudades, buscando un sueño, en medio de la corriente traicionera de un porvenir que empuja los barcos contra las rocas. Yo soy de aquí, aunque ya no me acuerde. En verdad me siento de todos los lugares donde compartimos la revolución, los besos en un portal mal iluminado, las plazas abarrotadas, las utopías y las letras. Me sigue doliendo Tinduf y el eco del desierto, al igual que Palestina ardiendo en las aceras. Me emociona Santiago, Buenos Aires, Managua, Aguas Calientes y todas las ciudades que no visitamos y donde nos enamoramos igualmente. Hoy se me abren, en vena, todas las experiencias que me hicieron hombre. Sucede que a veces, también lloro. Y me siguen emocionando los versos de Neruda y los negativos sin revelar.
En definitiva, el pasado se disolvió y dejó su huella profunda en la carne viva. Pero el futuro nace en nuestro aliento. Y allí estás tú. Y todos los que ofrecen su amor sano y verdadero relumbrando en las pupilas, sin miedo a esconderse, haciendo los días inciertos mucho más agradables.

La vida es caprichosa y gira el Norte en cada esquina. Mañana volveré a la rutina, me arrancarás de tus labios, mientras alejas tus pasos camino del trabajo, no sin antes, volver a girarte y dibujar en tu boca un “te quiero” mudo. Entonces, en mi sonreirán todos los hombres del mundo. Tan solo soy un habitante más. Emocionado de nuevo al recordar que sigo vivo. Y es que hay veces que se me olvida que “Hoy es siempre todavía”.

Texto de Suso imagen de google

jueves, 17 de enero de 2013

Negativos


Ya no valen para nada, pero no los tires. 
Hubo un día en que esas tiras de plástico oscuro, atraparon nuestros sueños. Eramos jóvenes. Capturábamos el mundo por un pequeño visor donde se arrimaba la pupila. Siempre me salían desenfocadas. Da lo mismo. Al fin y al cabo allí estaban nuestras almas, metidas en un carrete enrollado. Ahí dentro, aunque no lo parezca, están las macetas de la abuela, el mercurio en las retinas, mi boca siguiendo la estela de tu nuca, tu risa en el cobalto azul de la tarde del pueblo, como pintado con ceras, el destino orbitando sobre tu ombligo, la verde huerta, la cal blanca de las casas, nuestros nombres en la arena, la verbena y las guirnaldas.


Estaba recordando tu voz traspasando las paredes, cuando te acariciaba, paralizando la ciudad y barriendo los espectros. Chorreaban los miedos sobre las dunas de las sábanas y allí se quedaban, dormidos, levantándonos con la ilusión prendida de las pestañas, imaginado nuevos paisajes.
El tiempo a veces incumple su palabra y las estaciones llegaron cargadas de urgencias. Las distancias se agrandaron...
Pero no tires los negativos... por si todavía, en mañanas de nostalgias, puedo revelarlos y traer a mis labios los besos que una vez nos dimos.

(Texto de Suso imagen de google)

lunes, 14 de enero de 2013

"Cachitos de amor II"

“Cachitos de amor II” es una bonita iniciativa organizada por ACEN. Dicho libro saldrá a la venta el próximo 6 de febrero. Participo en este libro con el microrelato "Mil lunas". En esta ocasión se donarán los beneficios a A.F.A (Asociación de Familiares de personas con la enfermedad del Alzheimer y otras demencias de Castellón) para que realicen actividades culturales para nuestros mayores. El libro se podrá adquirir desde el próximo 6 de febrero (por 12€), en la librería Argot de Castellón y a través de su página web www.argot.es. Dicha librería, que colabora de manera solidaria con este libro, será la encargada de haceros llegar el libro a cualquier rincón de España. Encontrareis cerca de cuatrocientos microrelatos románticos de grandes autores. 

Un abrazo enorme a los amigos de ACEN y todos los que hacen posible este proyecto.

lunes, 7 de enero de 2013

Todo sigue igual


Acodado en el balcón contemplo un grupo de chicos que intercambian melodías en su tablet táctil. Mientras, un niño juega, dibuja con su dedo en la arena del desierto de los campos de Tinduf. 
Todo sigue igual. 
El terror de la crisis que relumbra en las pupilas. Dentro, el calor del hogar orbita chocando contra las paredes. Y llueve tu ausencia. El llanto que destiñe los pijamas. Los cuerpos, perdidos, que un día se buscaron en llamas. Son malos tiempos, niña, hasta para prometer amor eterno. Un año más, añil, nos evoca otra primavera en hebras. El borde del abismo en la mirada, cada mañana de lunes, incitándonos a escapar. 

Dame un motivo para soñar toda una vida, para encender los fanales que nos guiaron a encajar las bocas. Vamos a cruzar los bosques de papel, los bancos brumosos de tristezas, las ganas que nos rescaten de los fracasos. Estoy dispuesto a mentirme, a creer firmemente en las viejas constelaciones, en los relámpagos del joven que fui, en que todo puede cambiar.

Y en mi sonríen todos los fantasmas del que no sabe, que sólo sabe, esperar.

(Texto de Suso imagen de google)