"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

domingo, 14 de octubre de 2012

Tiempos perdidos


Llueve, y al otro lado del cristal, se ahogan las nubes de alquitrán, el óxido de los cuerpos, la carne, la rutina y el peso de los lunes y los martes.

Llueve, y detrás de la ventana, el huracán tibio, barriendo de arena el horizonte, el sacrificio del que no llega a fin de mes, las flores brotando en La Puerta del Sol, entre escudos y uniformes.

Llueve y la primavera no se giró para mirarte, que este presente sin esperanza, rinde sus tropas de utopías. Mañana, las luces de emergencias seguirán alumbrando las aceras.
Llueve, y el filo de la noche pide tregua, cansado de doler. El rostro descarnado en el espejo, del que antes fue feliz.

Y aquí dentro, nos olvidamos por un instante de la herrumbre del mundo, de la cadena que arrastra el miedo al porvenir. Y yo vigilo tu parpadeo, las pupilas vivas, tiznadas por el reflejo del televisor, como un viejo herrero con mandil de cuero, ante el fuego de la fragua, forjando lianas de constelaciones, lacrando las dudas, ganándome el derecho de soñar. Nos miramos un segundo, con la yema de los dedos, para tocarnos por dentro, para saber que vivo la mejor de las vidas junto a ti.

Y es que aquí dentro, tal vez el amor, nos ayude a salvarnos, de estos tiempos tan perdidos...

(Texto de Suso, imagen de google)