"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

jueves, 8 de marzo de 2012

Sobran los motivos...

Se silenció el milagro de tu voz, las notas cálidas que levantaban la blusa a mis tímpanos ajados. 
Se apagó la luz de tu mirada, esa pausa sostenida del baile de tus pupilas bajo tus pestañas largas, que apuntan y arañaban la fina línea del horizonte.
Abdicó la fuerza que nos hizo resistir como kamikazes, en las crestas de las tormentas de arena. Retumbó el silencio inclinado, como en los viejos templos de Corinto, bajo columnas de humo de nuestro mundo soñado.

Con los labios rotos, pesados como plomo, desgastamos el último aliento malherido, susurrando la despedida. 

En un suspiro, exhaló el reflejo de mares, la ternura envuelta en aguamarina, el pellizco en llamas en los intestinos prendido de tus lunares.

Puede que fuese la más bella de las historias, vivida en los vértices desnudos de las cumbres, donde habitó tu risa y tus manos mudas palpitaron en los ojales de mi camisa, asesinando los botones que te separaban de mi piel.
Pero puede... que nunca existiera.

Sucede que para decir adiós, a los dos nos sobran los motivos...

(texto de Suso, imagen de google)