"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

viernes, 18 de febrero de 2011

Si vienes conmigo

Quisiera sentirte palpitar en las yemas de mis dedos mientras tu gemido vuela hasta instalarse en los tejados. Ni otros mundos escarchados me han calado hasta los huesos con el vértigo de esta pasión. Vives dentro de mi, y me alimento del gorgoteo de tu recuerdo fresco sobre ánforas de barro.
En mi sueño de verdes huertas, caminas por el umbral del mundo, guiñándole el ojo al invierno para que te abra mi portal y claudiques en mi habitación con vistas a la luna medio mordida, posada sobre las antenas metálicas.

Si te vienes conmigo, cubriremos con tela una primavera, para que solo florezca, en el rincón perdido que reflejen nuestros ojos. Así quiero vivir este amor, que destiña en cada beso, en cada paso que erice la piel a la tarde suspendida en el trémulo tambor de una tormenta veraniega.
Sólos en mi horizonte tú y yo. Viendo brotar el sol cada mañana en las lágrimas del mercurio, que sucumbe bajo el desierto cálido de nuestro refugio de sábanas rizadas.

No puedo anhelar nada más que este deseo de naufragar al paso de los años, hasta envejecer en las bulerías del tiempo juntos, en una vida plena de conciencias, plagada de recuerdos compartidos, todos contigo.

(texto de Suso, imagen tomada de google)

sábado, 12 de febrero de 2011

Pájaros de papel


Ya no llueve la primavera en tus párpados, niña. Asaltaría tus nalgas y las mordería hasta hacerte estallar en la bajamar, pero después, me dejaría llevar hasta las costas y cruzaría por los pastos ardientes tierra adentro, me marcharía en busca de los trapecios de los equilibristas.
Ya no soy un espejismo en el desierto de los relojes de arena, ni un labio de humo a medio besar en cántaros de arcilla prendidos de patios cordobeses. La vida aguarda al torcer la esquina, como un bandido desesperado, loco por encañonarme las costillas y robarme el tiempo.

Por eso creo que me dejé horas olvidadas, las que ahora persigo en el desmayo del sueño, para cruzar los vados, buscar un efímero destello de las pupilas del horizonte, pintado a carboncillo, la daga de la aurora dibujada de candiles, claudicar en la curva de tu espalda en una habitación sin vistas, limpiar los campos de cercados y alambradas, desplegar velas y apagar motores, contemplar el manto de escarcha perlada que llora la madrugada, oler las cañadas, o tararear más canciones...
Cuantas veces lo hablamos en aquellos portales donde los adolescentes imantados encajaban bocas y batir de lenguas al trémulo palpitar de corazones desbocados. Y sin embargo, dejamos que el calendario nos engullera como arenas movedizas, en medio de esta ciudad alquitranada y plomiza.

Si quieres nos mentimos.
Y seguimos como pájaros de papel,
silbando alegres, posados en una cuerda de tender,
sin poder imaginar, que no podemos saltar a volar,
difuminando nuestra sombra y fundiéndola con la mañana vacía.

(texto de Suso, imagen sacada de google)