"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

sábado, 30 de octubre de 2010

Erizos en el tejado

(fragmento de canción inacabada, 2010, por Suso)
 
Nos encontramos bajo la alfombra de la ciudad,
donde se esconden los erizos que arañan el suelo,
tú con la seguridad de nunca volver a soñar
yo con la capa de superman olvidada en la parte de atrás.

Pero la noche quiso ponerse en pie y hablar de amor,
y las lenguas encajaron con el batir de verbos,
terminamos tumbados sobre el tejado viendo palpitar el sol
de una mañana caramelizada que nos vio nacer en anhelos.

Como negarme a sostener el hilo
que vuela tu cometa multicolor en mi cielo,
si aprendí de ti a creer
que nunca es tarde para besar de nuevo.
Como negarme a inyectarme en vena
tus caricias como un veneno,
si dormir a tu lado enlazando los pies,
es el mejor reposo para el guerrero.
Esta canción te la debo...

(Texto e imagen por Suso)

Minicrímenes

Recupero esta sección de mi blog anterior por algunos fieles locos que la pidieron, un fuerte abrazo. Como siempre inspirado en Max Aub y producto de mi imaginación mas surrealista y gamberra.

- ¿Me deja pasar? sólo llevo tres cosas y usted el carro lleno...
Ni siquiera lo pidió por favor. Lo dijo exigiendo.
- Claro, pase usted señorita.
Ni gracias.
Agarré una bolsa de plástico del supermercado y cuando
estaba delante de mi, de espaldas, se la enfundé en la cabeza
enrollándola al cuello.
Así pataleó un rato y me araño las manos hasta que dejó de respirar.
Los presentes miraban con asombro sin ni siquiera moverse.
Los de seguridad ya no me dejaron pagar y llevarme la compra...

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- Te digo que te vas a caer si te asomas tanto a la barandilla...
Al final la empujé un poco y la vi rebotar con fuerza sobre un automóvil
aplastándose del tremendo golpe. Es que era un piso séptimo.
Si me hiciese caso alguna vez...

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- Verá Señoría, estábamos de caza y me preguntó si yo sería capaz
de disparar a una persona. Le volé la cabeza con dos cartuchazos,
me saltaron parte de sus sesos.
Y mire que me jodió pasar el día de caza sin su compañía,
pero hay preguntas que es mejor callar...

(Texto Suso, imagen de google.)

jueves, 21 de octubre de 2010

Tu reflejo

Sobre los montones de páginas tatuadas con fina tinta, el vaso medio vacío, el cenicero resistiendo en llamas, las cenizas, con el carmín de tus labios marcando las boquillas... embisto las horas frente a esta mesa, con la ciudad frente a mis ojos al otro lado del cristal, a la hora en que huyen los amantes, que cierra el metro, que los gatos enamorados se vuelven pardos en los tejados.
Estoy convencido de que viniste a esta vida a hilarme los pasos, a recogerme de mis veredas llenas de madreselvas y mis manías de arrancar los cercados de los campos para que no sean de nadie. Pero  ahora que te fuiste, me dejas agonizando con las venas llenas de versos, con los cuadros envejecidos, la arena de nuestro reloj llorando lágrimas de barro. 
Y hago repaso de los sitios acordados, de las esquinas que presenciaron nuestro batir de lenguas, donde encajamos las bocas, bajo las inertes luces de los escaparates muertos en las noches de farra.
Y después te regalo mi odio, mientras estalla en el altavoz la voz de Richard Cocciante,recordando tu desnudez, la piel donde habitaba mi credo, mi única creencia, sobre tus muslos de nácar.

Así te amo y te maldigo, a la vez, dibujando en la estela de agua de las primeras gotas que salpican la ventana en esta madrugada que me devora los intestinos y me arranca del mundo que gira lento. Porque pronto amanecerá, y se llenarán las calles de pasos perdidos, de prisas, de motores oxidados, y las agujas del sol me recordarán que sigo vivo, en los huecos de tu armario, en la ausencia de tu gel de baño, de las manos que me acariciaban al sonar el despertador.

Ya no estás, pero todo sigue, quién lo duda... pero no puedo quitarme del paladar el sabor a ti, el reflejo de tu cuerpo que perdura tumbado sobre la cama olvidada...

(Texto por Suso imagen de google retocada por Suso)

jueves, 14 de octubre de 2010

Batir de alas...

Vamos tallando, juntos, los años, en la estela de los cuadros por colgar, las cortinas color ocre, las fotografías de viajes pasados. Porque vamos creando nuestro mundo en tu lienzo, acuarelas y pasteles dibujan el paso de nuestra vida, al compás del ventilador, de los relojes de arena, del eco del desierto, de la jungla espesa, del cielo limpio de señales de vuelo. Y se prende de tus pestañas la misma ilusión con la que me mirabas hace diez años, en la facultad, donde se cruzaron dos pájaros despistados, tú, de coloridas plumas y canto alegre, yo, oscuro y herido después de volar entre la tormenta. 
Pero ya ves, aquí seguimos, con el mismo sabor en el paladar, con kilómetros a la espalda de veredas andadas, de sonrisas amontonadas en la mochila, con algún llanto de despedida y oleajes encabritados. A pesar de que el reflejo en el espejo no es el mismo. Las estaciones van encañonándome, ya no me conservo igual, pero nada parece importante, porque me besas cada noche como la primera, me abrazas con la furia de aquella joven del asiento trasero del coche que amaba a dentelladas con el “Vine del Norte” de Ismael, flotando en la noche, mientras se llenaban de vaho los cristales de las ventanas. 

Cuantos verbos conjugados... batir de alas... y tanto por hacer todavía niña, porque no hay mejor paisaje que regresar cada noche abatido del trabajo y mirarme en el brillo de tus ojos esperándome al cruzar la puerta...

A ti, ya lo sabes...

(texto y fotografía por Suso)

sábado, 9 de octubre de 2010

Horizonte

Yo no quiero seguir tu camino de rectas proporciones y metas talladas en la cornisa de tu ventana. Porque yo quiero guiar mi rumbo esféricamente, avanzando en varios frentes, sin cerrar las puertas a un paso que brota por sorpresa en otra dirección. Y mientras sucumbes a tus objetivos, y la vida te encañona a traición, vaciando tus relojes de arena... yo atraco en los puertos olvidados de comerciantes fenicios, con telas y especias aromáticas, disfruto de la música y las estelas de nubes que sobrevuelan los tejados rojos del pueblo inclinado sobre la montaña.

Me empeño en quitar vallas y cercados, eliminar cotos, limpiar orillas, cubrir el asfalto de madreselvas, retamas y jaras. Y por eso no conjugamos los mismos verbos, porque las inquietudes son distintas, y tu vida te empuja a un título, un hogar, una raíz. Pero yo quiero surcar los pliegues de este mapa, subir hasta Abruka y saltar a Bioko, San Zhi, Cuzco o Agra. Porque el mundo es un tapiz multicolor y me siento libre. 
Ya aprendí que nada me ata a una vida de aguardiente en la que alcanzar a empujones un estatus social, porque desperté a tiempo el horizonte dormido, el que me ruge en las tripas a bocados y me empuja a seguir inventando veredas...

(Imagen de google retocada por Suso, texto por Suso)