"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

sábado, 13 de noviembre de 2010

El mismo que era

Caminaría descalzo sobre la hierba de aquel parque que resistía la embestida del asfalto del pueblo, donde nos refugiábamos del ruido de los motores y los semáforos en rojo.
Besaría otra vez los labios adolescentes, frente al paisaje de campos de trigo que se extendían como un manto, hasta perderse de vista al fondo del horizonte, bajo la sombra del campanario en ruinas de la vieja iglesia.
Comería con pausa, mirándome en el reflejo de tus ojos, esos bocadillos caseros de meriendas veraniegas que nos preparaba la abuela con tanto cariño.
Escucharía con más atención las letras de las canciones de Sabina, El último de la fila y Silvio, hasta aprenderme de memoria los verbos que nunca conjugué, las palabras que no te dije.
Correría hasta el agotamiento junto al viejo perro, por la cañada que baja al cementerio, cuando empezaba a retumbar el tambor de la tormenta y rugían las tripas de las nubes plomizas.
Volvería a sentarme junto a los girasoles al caer la tarde, para verlos danzar serenamente, mientras el sol se dejaba vencer al fondo de la llanura, escondiendo sus tentáculos poco a poco.
Me perdería en el breve murmullo de los días de mercado, entre las bolsas de fruta, los puestos de helado, las partidas de cartas, las esquinas pobladas de ancianos, con sus anécdotas sobre la guerra, tatuadas en la memoria bajo sus gorras roídas.
Bailaría en la verbena de agosto, con las guirnaldas y los focos de colores bañando la plaza y vistiendo los árboles desnudos, hasta rendirnos en la madrugada al olor del chocolate y la masa de los churros.

Si tuviese un instante para recuperar el reflejo de aquellos rostros que ahora me asaltan en la memoria, en mis letras, en el vaho de las ventanas, en la arena de mis relojes, en las esquinas desconocidas de la ciudad que doblo a diario, en los puntos cardinales perdidos, en los escaparates de luces endiabladas, en los pasos de cebra desgastados, en los bolsillos llenos de espuma y retamas marchitas...

Si pudiese volver allí, tan solo un instante, y ser el mismo que era, con el brillo palpitando en las pupilas, con tantas cosas por hacer...

(Texto por Suso, imagen de Retamal de Llerena)

21 comentarios:

  1. Los recuerdos del pasado siempre viajan acomodados en un lugar privilegiado de nuestra memoria hacia presente y futuro...con suerte viajarán casi hasta el final de nuestro trayecto con la nostalgia como compañera de viaje.
    Preciosos recuerdos los que traes Suso, recuerdas y haces que recuerde, con alguna anécdota similar, lo que yo también fui. Un besazo.

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  2. Yo ya me siento abuela de batallitas, aunque ni viví la guerra ni llevo una boina raída. Al final, los mayores hablamos siempre de lo mismo: el pasado.

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  3. Te prometo que los escalofríos me han puesto la piel de gallina. Hay momentos que no se van nunca. Ojalá siempre queden.
    Besos y gracias.

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  4. No puedo evitar emocionarme con tus hermosos escritos,donde a cada letra le pongo un monumento.
    De mi niñez,me conmueven tantas cosas... sin duda una de llas es la imagen que veía desde la casa de mis abuelos; la torre de la iglesia, el cine el parque… aisssss, el noviete de nuestros nueve años… me hace sentir que los años no han pasado y que sigo allí con mis abuelos.

    Recordar la mayoría de estas cosas significa que realmente has estado vivo…. que has tenido una infancia feliz y que el niño que todos tenemos adentro todavía sigue vivo.

    A todos nos viene bien tener siempre en mente esos tiempos en que todo era distinto.

    Conservemos siempre ese pedacito nuestro en el que todavía somos niños y nos hace relacionarnos entre nosotros y con la vida de una forma más pura y más honesta.

    Besitos Suso.

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  5. Con tus letras, creo que en un instante has vuelto allí. En muchos de esos hermosos recuerdos, también me identifico yo.

    Un fuerte abrazo

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  6. Excelente recuerdo de unos tiempos perdidos. La añoranza, querido amigo, puede a veces ser una verdadera tortura, sobre todo porque no existe forma humana de recuperar ciertos paisajes y ciertas caras irremediablemente perdidas.
    Saborearemos los recuerdos, qué remedio nos queda.
    Abrazos.

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  7. Mientras tengas un rinconcito para todos esos recuerdos, siempre estarán contigo.

    Seguiré visitándote...

    Saludos

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  8. Desearlo como tu lo deseas, es algo...No crees que por algo se empieza?
    Besitos
    p/d Deseo muchas cosas, y entre ellas tener el valor por volver a recuperar lo que perdí... mis inmensas ganas de luchar por lo que anhelo.

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  9. Esos recuerdos que se resisten a dejarnos forjan nuestra persona día tras día. Ya no volveremos a vivirlos, quizá similares, siempre diferentes; pero su continuo palpitar sigue dando cuerda al reloj...

    Un besazo!

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  10. ademas de ser tu seguidora, soy tu admiradora...

    algunos de mis recuerdos ya están flotando nuevamente en mí, como si pudiera abrir la cajita donde los había escondido...

    te mando mis abrazos, ojalá te lleguen, gracias por tan hermoso texto

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  11. Siempre que recuerdo el ayer es más bonito de lo que fue...Mi querido amigo que tengas un bonito domingo...Besos

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  12. QUE BONITO SUSO...
    EN LOS RECUERDOS AÑORADOS, TU ERES EL MISMO, LO QUE NOS DEJA LA INFANCIA ES PARA SIEMPRE, Y ESO NO HACE SER LA PERSONA QUE SOMOS.
    TE ABRAZO

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  13. Un repaso a los recuerdos es bueno ,para no perder los en los rincones de la memoria ,lo malo es que se corre el riesgo de quedarse en la nostalgia del pasado y olvidarse de disfrutar el presente .
    Preciosas letras !!
    Un besazo

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  14. Cuando se escribe, de alguna manera recuperamos la esencia de los objetos, y los rostros que se quedaron en el pasado...Si se pudiese retornar de verdad, haríamos tantas cosas, tantas...
    Un abrazo para ti.

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  15. Suso me encanta como escribes nos llevas de la mano mientras Pedro guerra nos embelesa con dulce voz...y caminamos descalzos al igual que tu sentimos el aroma del la hierba fresca...recorriendo el pueblo experimentando lo que nos haces sentir...los sabores de los panecillo de tu abuela...y nos deslumbran los girasoles...eres murmullos de sensaciones que no invitan a volar ... un dulce vuelo que nos llena bendiciones a saber que alguien nos regala tanta sensibilidad con generosidad...besos amigo de mi corazón y para Beatriz también.

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  16. Tu texto me hiere en el centro mismo de mi nostalgia de esta tarde y, a su amparo, camino por parques de la memoria y aspiro fragancias de días pasados.

    Bellísimo el texto, Suso. Traspasa con dulzura, vence como un beso.

    Un abrazo de los grandes.

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  17. Precioso todo... ese baile con los girasoles bailando al ritmo del sol mirándose a los ojos... esa noche de San Juan que viste de mil colores los árboles...precioso...
    Un placer leerte, poeta.

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  18. Cuando tiempo sin leerte. Me encanta volver a hacerlo ahora que he vuelto.
    Besos y susurros dulces

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  19. Pero ya no serías el mismo verdad?!...
    precioso!

    Besos!

    =) HUMO

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  20. Me emociona tu texto. Sobre todo me recuerda a los veranos de hace años en mi pueblo. Es genial.

    Un saludo!!

    Peripecias y extravagancias de una Veterinaria: http://iriabellas.blogspot.com/

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  21. Qué poéticos y entrañables resultan estas prosas tuyas, que parecen un compendio de canciones de Sabina, Silvio, Pedro Guerra o Tontxu, pero con ese sabor a chocolate con churros bajo el colorín de las luces de una verbena que se apagan con el albor del día...Leerte es visializar ese mundo de recuerdos nostálgicos que todos llevamos dentro...

    Un beso, Suso querido y disfruta de un finde inspirador, relajante y henchido de nostalgia...

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Gracias por dejar tu huella en este horizonte.
Pasa, pasa... no te quedes inmóvil al borde del camino...