"Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha"

jueves, 28 de abril de 2016

Hasta pronto...

Familiares y amigos, dejo blogger de momento. Tampoco hay un tiempo, no sé si es una pausa o indefinido, posiblemente algún día vuelva a publicar algo por añoranza o retome el blog, no lo sé. Muchos ya sabéis que desde hace unos meses tengo página literaria en Facebook y, aunque es menos romántica y mágica que el blog, para el poco tiempo del que dispongo, me resulta más directa y funcional publicar allí. Así que si quieres leer mis escritos nuevos, saber mis novedades literarias, premios y publicaciones, pues sígueme; será un placer contar con tu cariño y acompañarnos en el día a día. Te dejo aquí el enlace: Página Literaria Suso

Nos vemos en el camino

viernes, 15 de abril de 2016

Romper


Yo sólo quiero que me escriba,
que una de estas tardes se le revuelvan
los recuerdos y me vomite sobre la cama
-y le queme mi nombre en la piel-
como en aquellas noches de lluvia
bajo la farola fundida.
Que me descoloque la vida, que me rompa,
y a trozos... recomponernos juntos,
humedeciendo el océano de sábanas;
las que quedaron huérfanas
de un amor que no estalló en los cuerpos
y se quedó flotando, como un iceberg,
en un beso de “hasta mañana”.
Hace tanto tiempo ya...

(Texto de Suso imagen de google)

domingo, 27 de marzo de 2016

La verdadera belleza imperfecta


Le gustaba observarla desnuda. Podía admirar las pequeñas irregularidades de su piel; las diminutas arrugas, un par de cicatrices, la llanura de su espalda salpicada de lunares. 
Le gustaba sentirla por dentro; cerrar los ojos y escuchar sus latidos, como si pudiera desabrochar su tórax igual que una blusa y que el corazón cayera rodando por las sábanas.
Pobres idiotas, los que no entienden dónde se encuentra la verdadera belleza imperfecta del amor.


(Texto de Suso imagen de google)

lunes, 21 de marzo de 2016

Aire sureño

Aire sureño,
hinchan mis pulmones
las bocanadas de tus sueños.
Aire sureño,
aprendí a malvivir sin besos
buscando tus raíces en el paladar.
Aire sureño,
se evaporan por las costuras
los desvelos y las dudas.
Aire sureño,
fanal encendido, pestañas al vuelo,
ocaso de agua en el que fondear.

 Aire sureño,
que fácil es sentirse vivo
ahora que tú estás.
  
                                                                                 (Texto y fotografía de Suso) 
* En el día de la poesía, quería recuperar estos pequeños versos que escribí en 2010; a mi tierra, mis raíces, mis amores, y todas las personas que formáis parte, de una u otra manera, de mi aire sureño...

domingo, 21 de febrero de 2016

Y si mañana...




















¿Y si mañana nos falta tiempo?
Si ya no puedo rozarte con la punta de los dedos
ni hacerte temblar, desnudos, como seres primitivos
sobreviviendo desarmados adictos a comernos la piel.
¿Y si la vida te acorrala y te pide cuentas esta noche?
Si dejamos a medias los sueños de dos locos infectados de amor,
si no le desabrochamos la blusa a febrero
y el lunes la calle, llena de charcos, nos acribilla con ausencias.
Qué será de los parques, las plazas, los descampados
en los que nos refugiamos en su negrura a devorarnos las ganas.
Dime qué haremos si saltan las alarmas, si nos arrastra la marea
y nos encontramos a la deriva como náufragos extraviados.

Por eso vamos a amarnos, ahora, y si estamos rotos
pues nos amamos a pedazos, a trozos, hasta remendarnos.
Que nunca el futuro tenga que reírse de nuestra cobardía
de habernos esquivado el corazón por miedo a perder.

Porque si no vuelves, no sé cuánto me llevará borrarte de mis versos
sacudir tu olor de los sillones y que mi cuerpo entienda 
que le amputaron tus abrazos.  

Texto de Suso imagen de google

lunes, 15 de febrero de 2016

¿Quieres de regalo mi libro? Participa!

Hola compañeros y amigos blogueros, si quieres de regalo un libro que incluye mi relato titulado LAS PUPILAS DE SEPTIEMBRE es muy fácil, es para darle vidilla a la página de Facebook de El horizonte dormidohttps://www.facebook.com/El-horizonte-dormido-por-Suso-165892826834159/
sólo tienes que entrar, hacerte seguidor de la página y compartirlo en tu Facebook para que tus amigos que les guste leer puedan conocer mi blog y mis obras. Entre todos vosotros sorteo un libro dedicado y con envío incluido a casa. Tienes hasta el 27 de febrero ¡el domingo 28 hacemos el sorteo!
Gracias a todos. Nos vemos en el camino...

jueves, 11 de febrero de 2016

Porque llegas

Y al levantar la vista a la pantalla se agitan tus brazos, en blanco y negro, como la tormenta del desierto. Late tu pequeño corazón dentro de otro cuerpo, como el temblor de la lluvia; mi niña, aquí te espero en este mundo de mareas y acantilados, de naufragios y andenes vacíos, de bombas que retumban y tierra que ruge en las costas del sur. Pero tal vez tú vengas a cambiar su rumbo, o al menos el mio. Ya verás, no todo está perdido, aún nos acordamos de sonreír y siempre te estuve esperando. Y éstas son mis manos, serán tu primer nido, las que te abracen en mitad de tu llanto de desconsuelo. Porque te amo sin conocerte, con el impulso de una estampida de búfalos cruzando Gran Vía, y la luz de una aurora austral crece en todos los portales oscuros y un hombre escribe poemas de amor detrás de cada ventana. Me envejecerás y también me harás jugar como un niño en la alfombra, colibrí de mayo, mi constelación incompleta que se dibuja sobre el tejado.
Llegas y este alboroto de risas es por ti. Compartiremos la fiebre que dispara el mercurio y ese sueño que nos cale hasta los huesos; y si te sorprende el desvelo, yo te presto mi pecho hasta que te venza el cansancio. Duerme, con la calma de la fugaz infancia, mientras te sigo imaginando... y duermo yo... pensándote, pensándote...

(Texto de Suso imagen de google)

martes, 2 de febrero de 2016

Las tardes heridas




















Lo complicado del amor no es como entra, sino como sale.
Es el agujero que deja pronunciar tu nombre,
es el recuerdo de tus manos perforando mi mente
abriendo un túnel vacío donde descarrila el invierno.

Busco sin encontrarte;
sabiendo que todos los futuros son un instante
y el tuyo debía ser conmigo, y no en otra cama
que te escupe un amor rutinario con caricias en piel inerte.
Porque en el espejo de tus ojos habitan nuestros momentos:
mira atrás; verás un descampado y mis besos posados en tu nuca
y la chispa que ya no sentirás en otra lengua.
Tu cuerpo se encaja en mis brazos y
volvemos al punto de partida donde nacieron unos adolescentes.

Busco sin encontrarte;
no hay nadie, miradas en el agua del fondo de un pozo,
un montón de cenizas, tu ausencia cobarde
sin dejar una palabra en el vaho de la ventana.
El mundo cambiaba sólo con rozarnos
pero ya sólo brota el odio de un amante lapidado.
Sigo mi camino, piso la hierba, cae la noche,
voy flotando a la deriva en calles que parpadean.
Escribo a solas. Viene la marea. Te mientes.

Lo complicado del amor no es como entra, sino como sale.
¿Cómo sale? haciéndonos heridas a bocados
inyectando el veneno como una planta carnívora.
Ignorándonos las tardes de domingo.
Rompiendo las hojas en blanco que quedaban por escribir.

Vete. Si de verdad no lo entiendes, vete del todo.
Pero si vas a hacerme daño, que sea mordiéndome los labios.

(Texto de Suso imagen de google)

martes, 26 de enero de 2016

Premio Literario Univ. de Córdoba

Compartir una vez más con vosotros otra pequeña alegría literaria, que además me llega en una fecha señalada y triste para mi, casualidades. El relato titulado Tres mil seiscientos libros al día que presenté al IX Certamen Internacional Sobre Vida Universitaria de Córdoba, ha recibido el tercer premio, que lleva una pequeña dotación económica y la publicación de dicho relato junto a los otros premiados en un volumen por UCOPRESS.
Aquí dejo el fallo del Certamen Internacional: http://www.uco.es/servicios/biblioteca/certamen/

Gracias a todos. Nos vemos en el camino...

sábado, 23 de enero de 2016

Algún día

Ella no buscaba nada, pero él se lo dio todo. Ella con el terror en las pupilas a entregarse. Él con el pánico a que no lo hiciera. Así se amontonaron los encuentros. Pero el invierno fue sacudiendo sus estambres y las horas se fueron llenando de ausencias. Demasiados besos pendientes. Demasiadas noches de lluvia sin llamarse.
No quiso rendirse; intentaría enamorarla cada vez, como si fuese la primera. Borrarle de un zarpazo las dudas y posarle versos en la lengua. Puede que ella comprendiese que los amores cobardes siempre se quedan en simples comienzos; que irrumpiera con la fuerza de una tormenta y le buscara en todos los andenes y gritara su nombre, como un trueno, en cada calle hasta encontrarle. O puede que no; que ya nunca recorriera los mismos lugares donde él se sentaba a soñarla. Ni escuchara su voz diciéndole que la quería demasiado como para dejarla ir.
Hace tanto de aquello... Y todavía él la ama en otras bocas, muerde su cuello en otros cuerpos, en otros inviernos, diferentes, llenos de espinas.

Algún día me gustaría verlos, paseando a lo lejos, entrando en el metro o comprando un helado al filo de la primavera. Pensar que se arrollaron el alma, que se quisieron a quemarropa y sin mirar atrás, que no llegaron tarde a sus vidas.

Al fin y cabo no era tan complicado como pensaban, dependía de ellos, nada más, nada más... 

(Texto de Suso imagen de google)

lunes, 11 de enero de 2016

Los mejores comienzos

Me levanté temprano. 
Amanece y la lluvia sigue acribillando las macetas del balcón.
Creo que es lunes; y por fin no tengo fiebre.
Observo las luces amarillentas, como constelaciones, y el vaho en los cristales. Los árboles, oxidados de alquitrán, que malviven azotados en los remolinos de aire. Los pájaros, mojados, perdidos entre las ramas inquietas.
Y pienso que hoy no tengo ropa para disfrazarme; no me queda más remedio que ser así, con mis manías y desvelos, y estamparme contra el vértigo de este invierno que salta entre los tejados sin miedo a precipitarse.

Tú descansarás en la cálida calma de tu refugio marino, hecha un ovillo, durmiendo con la paz de un océano, a salvo de esta cordillera de cemento y la catarata de faros y sirenas que cortan el silencio.

De repente ha comenzado otro año, a traición, y me he sorprendido vestido de arena bajando por el tobogán metálico en la plazuela de San José, en un paisaje lejano. Aquél niño que tan solo tenía una vieja bicicleta roja, y un par de cicatrices en las rodillas, viene a despertarme. Me grita desde el reflejo del espejo; y tiene razón, me doy cuenta que hacía tiempo que no me soñaba...
Y la vieja casa de mi infancia se llena de futuros, y el sol baña el patio justo por detrás del olivo y el limonero.

Vienen tiempos difíciles, niña. Ya no volveré a la tóxica oficina, ya no. El calendario se llenará de incertidumbres y nos recordarán que fracasamos en nuestros intentos: se equivocan, estos pobres idiotas vacíos de vida, se equivocan; porque nos queda mucho por hacer, mi pequeña habitante, y muchos besos que darte.

Me levanté temprano y el planeta seguía girando. Resistiremos, una vez más.
Crece tranquila, mi niña; porque detrás de los peores finales están siempre los mejores comienzos.
 
(Texto de Suso imagen de google)

sábado, 26 de diciembre de 2015

Los minutos de una eternidad

Hoy te vi entre la gente, rubia, igual que entonces. Ya sé que no eras tú, pero te vi entre el tumulto tan solo un segundo, cruzando como un ave migratoria, lo justo para quemarme las retinas y encogerme el corazón de un zarpazo. Y allí me quedé paralizado, como un pez perdido en mitad de la corriente marina que desbordaba las aceras.
Será esta maldita niebla que se incrusta debajo de las uñas y en el reflejo de los escaparates. La ciudad se llena de fantasmas que la recorren y gritan con tu voz en todas las plazas, y me torturan con el eco de tu risa que se clava y perfora mis sienes.
Se me caen de la memoria los recuerdos y todo el suelo se llena de trozos de ti: manos, labios, cuello, lengua...
No puedo evitar soñarte; habitarte entre susurros y deslizar mis dedos, por tu vientre, hasta hundirme en ti. No dejo de oír mi nombre retumbando en tu paladar, en la respiración cortada, pidiéndome que te abrazara hasta que dejaran de temblarte los huesos. Y maldigo por no poder arrancarte las ganas sobre mi colchón, saltar las alambradas y escapar a islas desiertas. Persigo tu rastro y las avenidas se llenan de fina arena de playa, de horizontes rendidos al anochecer que brillan en el vaho de los cristales. Te descifro como un loco desnudo que recorre las orillas, sobre el paisaje sereno del mapa que señala tu cuerpo salpicado de lunares.
Dijiste que todavía teníamos unos minutos... y yo, quise una eternidad.
Me dejaste escrito que deseabas repetir; y te marchaste...
Y la vida, y el tiempo, se me antojaron injustos una vez más, una vez más.

(texto de Suso imagen de google)